08 febrero 2007

Disculpas y acicates

No sé si quedará alguien por ahí. Pedir disculpas en primer lugar a los que solían venir a leer por la espantada. Lo cierto es que el trabajo me hizo dejar esto en punto muerto (pude haber dejado un mensajito pero en ese momento no lo estimé oportuno y luego fueron pasando los días y los días y ya me dio cierta vergüenza hacerlo). Pasada la Navidad, más desahogado, pensaba retomar el blog, pero el ambiente político que se ha creado en el país es tan absolutamente irrespirable que dejó de apetecerme enfangarme más y dejé incluso de entrar aquí para nada. Sin embargo hoy he ido al correo (que tampoco leía desde diciembre) y he visto, aparte de los cariñosos mensajes de los amigos (que agradezco mucho, de verdad) ese último mensajito anónimo y unos y otros me han servido de acicate. Porque tiene razón el comunicante anónimo, ¡qué asco!